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Una foto parcial de la situación, que solo retratara el operativo policial, de ayer frente a la Casa de Gobierno, podía confundir y hacer inferir a cualquiera que no haya visto el cuadro completo que las fuerzas de seguridad custodiaban el edificio del Ejecutivo de una revuelta social o una horda violenta y numerosa. Cuando en realidad se trataba de una manifestación de trabajadores convocada por ATE, que no había reunido más de 100 personas, con apenas cinco o seis banderas y pancartas y unos bombos y un parlante (no tenían ni gomas para quemar).
Un cordón humano de más de 20 policías marcaban celosamente el límite permitido al avance de los manifestantes: el cordón de la vereda de Casa de Gobierno. Una primera línea de agentes que defendía el edificio de… los panfletos, el discurso por los parlantes tal vez… ¿o que? En la entrada del mismo edificio otro grupo de unos 5 o mas policías atascando una de las puertas (porque la otra estaba cerrada), que impedían el paso de cualquier persona, sin importar si eran civiles que se acercaban para hacer algún tramite o un empleados del gobierno. Nadie entraba, por las dudas hubiera un trabajador de ATE infiltrado, que disfrazado traspasara semejante custodia. Todos eran derivados a la puerta de calle Republica, aunque dicho sea de paso algunos volvieron a intentar por el frente luego de haberse encontrado con esa puerta también bloqueada.
Y un tercer grupo de policías entraba y salia, se movía de un lado a otro (no se dejaban contar con facilidad) daba instructivos, coordinaba y andaban con rostro severo y ceño fruncido. Tal vez tensos por la presión de asegurar el éxito del operativo. Mientras tanto los manifestantes tocaban un rato los “peligrosos” bombos (no bombas no?) dieron dos discursos muy subversivos, tiraron tres petardos de “alto poder de aturdimiento” y arrojaron unos súper contaminantes panfletos, decidieron el paro y se fueron a sus casas.
El operativo fue un verdadero éxito, ni un desmán, ni un daño a la propiedad y los funcionarios con el pellejo tan intacto como siempre. Condecoración para el coordinador y los 40 agentes. Mientras se robaban dos motos, asaltaban una panadería con una cuchilla, le arrebataban el bolso a una señora…
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